CONFORMAR UNA SOLA RAZA
La Comandancia Divina del Amor les hace llegar la comprensión de esta Divina Disposición, ya que para la mente humana le resulta muy difícil vencer las barreras raciales, lo cual no es más que una sombra creada por la ignorancia, pues al reconocerse que LA VIDA ES UNA E INDIVISIBLE, QUE SOLO HAY UN CENTRO CORAZÓN PULSÁTIL DE ORDEN, LUZ Y AMOR Y DESDE ALLÍ SE HA EMANADO TODA LA VIDA, por lo tanto se tiene que aceptar que SOLO HAY UNA GRAN FAMILIA, FORMADA POR DIFERENTES TIPOS DE ETNIAS, TODAS HERMANAS, YA QUE SOLO EXISTE UN SOLO PADRE-MADRE, QUIEN DESDE LA UNIDAD HA HECHO POSIBLE SU MARAVILLOSA MANIFESTACIÓN, RECORDÁNDOLE AL HOMBRE QUE EXTERNAMENTE LOS SENTIDOS MUESTRAN UNA GRAN GAMA DE SERES SIENDO, EN VERDAD, UN SOLO SER.
Siendo así, se tiene que comprender que EL PADRE-MADRE Ha deseado Manifestarse en la diversidad externa para llamar la atención del hombre hacia la ESENCIA REAL, RECONOCIENDO LA CONDICIÓN LUMINOSA QUE CADA UNO ES, Y ASÍ, DESDE LA MULTIPLICIDAD BUSCAR LA UNIDAD, A TRAVÉS DE LA FUERZA COHESIVA DEL AMOR, RECONOCIENDO AL PADRE-MADRE EN CADA HIJO EVAGINADO, Y POR ENDE ACEPTAR QUE SU ORIGEN UNO-ÚNICO-UNIVERSAL LO HACE HERMANO, COPARTICIPE DEL REINO DIVINO, PARA MANIFESTAR EL AMOR DIVINO SOBRE CADA PARTÍCULA DE VIDA.
Es necesario recordar que lo que se conoce como razas, tiene su Origen en EL SER, Que al asumir Su condición externa, se asimiló a las corrientes energéticas de los sitios que ocupaba, y que en correspondencia interna permitían Manifestar una determinada Radiación Divina, tornándose así Canal DEL TODO SER. Eso hizo que EL ARQUETIPO DIVINO Que los originó se Manifestara a través de la forma externa, y así dentro de la multiplicidad se pueda Manifestar LA DIVINA UNIDAD, LA PRESENCIA DEL PADRE-MADRE AMOR.
Es necesario recordar que cada Ser, perteneciente a cualquier raza es cubierto, por igual, por la Fuerza Cohesiva del Amor, para que en la manifestación externa sólo expresen Su Divina Luz y se constituyan en energetizadores del Patrón Divino que Les rige.
Así se pobló el Planeta, bajo la Regencia Divina del Amor, y bajo Su Divina Magistratura Floreció La Vida UNA, Haciéndose Libre y Soberana bajo La Regencia del PADRE-MADRE.
ASI ERA EN UN PRINCIPIO, ASÍ SERÁ AHORA, porque EL ORDEN DIVINO DEBE MANIFESTARSE Y VOLVER EL HOMBRE A SUS PRINCIPIOS DE LUZ, PARA COBIJARSE NUEVAMENTE EN EL AMOR, Y CON EL A CADA PARTÍCULA DE VIDA, RECORDANDO LA HERMANDAD DE LUZ QUE SON.
En esta forma, y por reconocimiento de la Divina Disposición del PADRE-MADRE se debe retornar a la IDEA ORIGINAL, AL PRINCIPIO DIVINO DEL SER, INDISTINTAMENTE DEL COLOR DE LA PIEL O DE LA SEMÁNTICA IDIOMÁTICA, RECONOCIÉNDOLO COMO UNA SOLA RAZA, LIBRE EN LA LIBERTAD QUE OTORGA EL AMOR, CON EL DERECHO QUE TIENE DE PODER PARTICIPAR DEL GOBIERNO DIVINO, EN UN PLANETA REGIDO POR EL AMOR.
ASÍ ES, ASÍ SERÁ. Por el acatamiento de la Divina Voluntad y para la REGENCIA DIVINA DEL AMOR, Amparando a todo hombre, mujer y niño, indistintamente del color de la piel, del lugar de nacimiento o de cualquier otro elemento externo, bajo Su Divina Manifestación de Luz.
SEA PADRE-MADRE
TU DIVINO ORDENAR.
¡ASÍ
SEA!
|