CONFORMAR UNA SOLA NACIÓN
Es menester aclarar que el Planeta Tierra ha sido dividido en porciones territoriales, de acuerdo a la conveniencia de los hombres, lo cual ha creado graves problemas entre los mismos hombres, pues se han creído dueños de los territorios que ocupan, olvidándose de que Este Ser vivo, llamado Planeta Tierra, por ustedes, ha sufrido por la mezquindad de las luchas fratricidas en pos de la posesión territorial, reduciéndose el hombre a la calidad de ente separatista, sin darse cuenta de que lo denominado naciones, son sólo límites externos, ya que internamente sólo existe EL SER PLANETARIO, INDIVISIBLE, INCORRUPTIBLE, pero dolorosamente vejado por la ignorancia humana.
El hombre debe ir ahora al Núcleo Luz de donde salió, para corroborar que la demarcación externa ha sido permitida para que desarrollaran sus Potenciales Divinos, para que cada territorio pudiera anclar en su seno una determinada Radiación Divina, y así sus habitantes, plenamente conscientes de ello, pudiesen intercambiar con otros seres lo que por Bien Divino les había sido otorgado, y así engrandecer a sus Seres, al ir de un sitio a otro, para percibir la PRESENCIA DEL PADRE-MADRE, reafirmando a su vez la Naturaleza Divina de sus Seres.
Esto, como bien lo saben, no se ha cumplido, y el hombre se ha quedado pegado al territorio que ocupa, negándole la entrada a otros hermanos que buscan allí lo que sus Seres necesitan para crecer y expresarse como la Divina Unidad. El hombre se ha olvidado de reconquistar su Derecho Divino, quedándose en la lucha externa, para conquistar más territorios y anexarlos a los que supuestamente le pertenecen. Esta lucha fratricida debe terminar, y es DISPOSICIÓN DIVINA QUE EL PLANETA TIERRA VUELVA A SU ORIGEN LUMINOSO, donde el hombre pueda ir de un punto a otro, sin que le sea requerido ningún tipo de identificación, o que sea rechazado por su idioma, color, raza o religión.
Es necesario que se retorne al Origen de este Bello SER, para ello se les llama a conscientizar que ningún gobierno humano es dueño de tierras, vidas, riquezas, o cualquier otro bien que se encuentre en dicha jurisprudencia.
Es necesario aclarar que la autoridad otorgada por los hombres a otro hombre, no lo hace dueño de vidas, posesiones de cualquier índole, y menos aún, lo hace superior a otro hombre en cualquier punto de la geografía planetaria.
Es necesario que quede claro EL PRINCIPIO DIVINO que Rige a cada nación, ya que cada una es un Receptáculo de Luz para una determinada Radiación Emitida desde EL SANTO CORAZÓN DEL PADRE-MADRE.
Es necesario que se comprenda que los límites impuestos por los hombres están cerrando las oportunidades brindadas por EL PADRE-MADRE a Sus Hijos en los diferentes puntos geográficos en que han sido ubicadas.
Si el hombre hasta ahora no ha estado consciente de esto, es necesario que lo tome en cuenta y se percate de la importancia que tiene un planeta sin límites, sin barreras, sin divisiones, sin los cánones y códigos establecidos por los hombres, que no hacen más que ahogar al Ser y sumirlo en las sombras de la ignorancia separatista.
ES EL MOMENTO DE RETORNAR AL ORIGEN LUZ DEL PLANETA, DONDE LA VIDA UNA ERA MARAVILLOSAMENTE TESTIMONIADA POR LOS HIJOS DEL PADRE-MADRE.
Es necesario sostener, por encima de cualquier posición personalista, el derecho inalienable que tiene el hombre de ir y venir a cualquier punto dentro de la geografía planetaria, nutriendo al Ser con la Radiación Divina que se manifiesta en cada parte.
Es necesario sostenerse dentro del PRINCIPIO DE UNIDAD, para poder comprender cuán vital es este aspecto, cuán importante es su consecución y logro, y cuán fundamental es para lograr la Paz entre las naciones, entre los hombres, en el Planeta.
Se podrá comprender que, al deponer cualquier símbolo de poder o autoridad, dando todo derecho al PADRE-MADRE DIOS, los hombres tendrán, entonces, el Derecho Divino de Ser Libres, que es su Condición Primigenia, es su verdadero estado, es su verdadera naturaleza. Cuando el hombre reconozca que ha violado las Leyes, tanto terrenas como Divinas, podrá entrar a un Orden Superior de Acción, donde será cubierto por la Luz, ayudándolo a corregir sus errores, para someterse conscientemente a la Acción de LA LUZ UNA UNIVERSAL.
La Disposición Divina de formar una sola Nación, tiene un sólido fundamento, y los gobernantes humanos deben estar muy conscientes de lo que se les plantea, ya que se les está llamando al Orden, a deponer todo deseo personal en pro del bien común en pro de la Paz y el Amor entre los hombres.
La Voluntad Divina DEL TODO SER Conlleva a que el hombre haga un reconocimiento de su aceptación del ORDEN DIVINO, y eso implica deposición de fuerzas, de derechos, de poderes, de deseos, en pro del bien de sus hermanos. El hombre está siendo llamado a reconocer que por la vía que va no podrá solucionar nada, presentándosele la alternativa de reconocer a un solo gobernante: DIOS PADRE-MADRE AMOR, y a través de su obediencia a EL, restituir a los demás hombres, sus hermanos, LAS VERDADERAS CONDICIONES DE VIDA, LOS VERDADEROS DERECHOS QUE TIENEN COMO HIJOS DE LA LUZ.
Es necesario que se comprenda que se está auspiciando UN GOBIERNO GLOBAL, sin potencias económicas, políticas, armamentistas. SE ESTA AUSPICIANDO UN GOBIERNO GLOBAL, DONDE EL AMOR DEVUELVA AL HOMBRE SU CARÁCTER DIVINO, SU VERDADERO SISTEMA DE VIDA, DONDE SEA DIOS EL ÚNICO REGENTE, DONDE EL HOMBRE SEA SU SERVIDOR, ESTE GOBIERNO ES POSIBLE, ES AQUÍ, ES AHORA, porque ya es tiempo de que el hombre deponga su prepotencia y orgullo, y reconozca que está empeñado en una carrera hacia la destrucción, porque ninguna de las fórmulas que aplica pueden resolver los graves problemas que confronta.
Es hora de que se reconozca que es necesario dar paso a la Acción del Orden Divino en su mundo, para que así, sometido a una sola Magistratura, el Planeta salga del estado de oscuridad en que se encuentra.
Es necesario que el hombre deponga todos sus estados de derecho, para que desde el Nivel Superior fluya sobre el Planeta la Acción de la Divina Comandancia del Amor, haciendo posible la Unificación de los hombres, de las naciones.
ES NECESARIO QUE SE RETORNE AL PRINCIPIO LUMINOSO QUE HIZO POSIBLE LA MANIFESTACIÓN DE LA VIDA EN EL PLANETA, Y RECONOCIÉNDOLO COMO ÚNICA VÍA A LA SOLUCIÓN DE LOS PROBLEMAS ACTUALES OTORGARLE TODO PODER, DÁNDOLE TODA LA LIBERTAD PARA QUE MANIFIESTE SU DIVINA VOLUNTAD, CONSTITUYÉNDOSE UNA SOLA NACIÓN CON SERES LIBRES, DISPUESTOS A EXPRESAR LA LUZ QUE SON.
Por intervención Divina el hombre ha podido captar el llamado DEL TODO SER, ES UN LLAMADO A LA UNIDAD, AL AMOR, para que en la fluidez de la Luz se rompan las barreras que separan a los pueblos, a los hombres, y así, bajo un solo Ideal: LA INTEGRACIÓN PLANETARIA, se Manifieste El Orden Divino, otorgando las Verdaderas soluciones al caos que envuelve al Planeta.
La oportunidad ha sido otorgada, aprovéchenla y pasen a ser SERES CONSCIENTES, colaboradores de las Fuerzas Divinas, cumplidores de las Divinas Disposiciones del PADRE-MADRE.
UNA SOLA NACIÓN, implica vencer los dogmas instituidos por el ego, dando paso así a la MANIFESTACIÓN DE LA LUZ CONTENIDA EN EL CÓDIGO DEL AMOR Y GOBIERNO GLOBAL DE LA HUMANIDAD.
La presente secuencia se otorga para clarificar la conciencia humana, Su registro está a nivel del Ser, que presto está a cumplir Su Ordenar. Queda al hombre, al gobernante, reconocer la importancia de este Decreto, y trabajar para Unificar las fuerzas, Centrar la Luz del PADRE-MADRE, permitiendo que el Amor gobierne su vida y la de sus semejantes.
|